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Gerardo Hernández
Gerardo Hernández
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15 Agosto 2020 04:00:00
Cruzar los dedos
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Cuando las mujeres toman la iniciativa es preferible escucharlas o atenerese a las consecuencias. En 1995, el colectivo Mujeres por Torreón, sin padrinazgo político alguno, empezó a señalar a la Administración de Mariano López Mercado, por el desorden financiero y el estado de la ciudad. El gobernador Rogelio Montemayor dejó rodar la bola de nieve y el alcalde renunció al año siguiente. Es alentador, por lo tanto, que Natalia Muro Posada presentara una demanda social por los perjuicios en el fraccionamiento El Campanario durante la tormenta “Hanna”, agravados por la desviación del arroyo El Blanco (Zócalo Saltillo, 13.08.20).

Las compañías y las autoridades cuya codicia y negligencia causaron estragos y pusieron en riesgo vidas humanas, deben cruzar los dedos para que el presidente Andrés Manuel López Obrador, en su inminente visita a la capital, no someta el tema a votación a mano alzada para aplicar sanciones. Cambiar el curso de los cauces y construir en las márgenes de ríos y arroyos al contentillo de fraccionadores influyentes, viola leyes federales. Esa forma de corrupción casi siempre se resuelve con sobornos y se cubre con impunidad. En el número 646 de Espacio 4, Javier Mariscal trata el tema.

“‘La vida vista de cerca es una tragedia, mirada de lejos parece una comedia’, decía el icono del cine mudo Charles Chaplin. El 26 de julio, un día después de que el alcalde Manolo Jiménez dijera que ‘vivir en Saltillo es una bendición’ –en el marco del 443 aniversario de su fundación– las inundaciones provocadas por el huracán ‘Hanna’ ahogaron su discurso.

“Las alertas meteorológicas no bastan para que las autoridades afronten su propia ‘maldición’: drenajes pluviales inútiles y crecimiento urbano sin control. El agua reconoce su cauce y arrasa con todo aquello que lo obstruye. No solo en colonias populares, como Mirasierra, Teresitas o Lomas del Refugio, sino en zonas residenciales de alta plusvalía.

“El discurso oficial triunfalista devino en argumentos y pretextos. Luego pasó a las acusaciones contra administraciones anteriores. La culpa siempre es de otros. Las mayores afectaciones ocurrieron al noreste de Saltillo, en particular en el fraccionamiento El Campanario. También se registraron daños en el Country Club, Los Silleres, Nogales, Capellanía, Natural y Loma Blanca, donde residen las ‘familias bien’. Ironías. Estas zonas, donde el precio del metro cuadrado ronda los 6 mil pesos o más y las residencias se valúan en millones, se asientan en terrenos riesgosos. ‘Hanna’ arrastró la plusvalía. (…)”.

En vez de deslindar responsabilidades, se recurrió al lavado de manos y a la repartición de culpas. Algunos medios de comunicación señalaron al cabeza de turco de su preferencia, según sus intereses y sus fobias. La soberbia Davisa fue satanizada. Una denuncia “anónima” puso la diana en Proyectos Mendel, pero no son las únicas con conexiones políticas. “Poderoso caballero es don Dinero”, nos recuerda siempre Francisco de Quevedo.

El núcleo del discurso de López Obrador consiste en cancelar los privilegios, el tráfico de influencias y los conflictos de interés. Los grandes beneficiarios son los grupos de poder, todavía intactos en los estados. El daño en El Campanario y en colonias populares, a las cuales se ignora, no se reparará con discursos, palmadas en la espalda u obras secundarias, sino con acciones radicales que permitan castigar conductas, prevenir desgracias y poner orden en la construcción de vivienda. Celebro que sea una mujer: Natalia Muro Posada, quien diga, como las Mujeres por Torreón, basta ya.
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