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Francisco Martín Moreno
Francisco Martín Moreno
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Autor de 27 novelas históricas, conferencista, columnista, conductor de TV, apasionado investigador de la cara oculta de México.

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12 Enero 2021 04:03:00
La ‘Enmienda’ Mexicana
A raíz de los actos vandálicos acontecidos la semana pasada en Washington, nada menos que en el Capitolio, la sede del Poder Legislativo Federal en Estados Unidos, Nancy Pelosi, presidenta de la Cámara de Representantes, demandó la destitución de Trump, porque, a su juicio “la persona que se encuentra al frente de Ejecutivo es un Presidente trastornado, peligroso y fuera de control”. En una carta en la que informó al Congreso al respecto, Pelosi aseveró que la situación “no podría ser más peligrosa” y que era necesario “hacer todo lo posible para proteger al pueblo estadunidense del asalto al país y a la democracia”.

La famosa legisladora invocó entonces la Enmienda 25 de la Constitución para destituir a Trump a 12 días de la terminación de su mandato, objetivo que de no lograrse, de cualquier manera le impediría participar en las próximas elecciones intermedias, para ya ni hablar de la reelección en el 2024.

En nuestra Carta Magna no existe un proceso legal para destituir al primer Mandatario. El Artículo 86 estable lo siguiente: “El cargo de Presidente de la República solo es renunciable por causa grave, que calificará el Congreso de la Unión, ante el que se presentará la renuncia”. Ningún dispositivo constitucional mexicano contiene la posibilidad de una destitución, una justificada exigencia republicana que los mexicanos debemos hacer valer para el caso de que llegue al máximo poder mexicano un Presidente “trastornado, peligroso y fuera de control”, decidido a acabar con nuestra embrionaria democracia.

La Enmienda 25: “En caso de que el Presidente sea depuesto de su cargo el vicepresidente se convertirá en Presidente. Los principales funcionarios del Ejecutivo o de cualquier otro organismo que el Congreso disponga por ley transmitirán en un plazo de cuatro días al presidente del Senado y al presidente de la Cámara de Representantes su declaración por escrito de que el Presidente no puede ejercer sus poderes y deberes de su cargo”. Acto seguido, el Congreso, obligado a reunirse, determinará por dos terceras partes de votos de ambas cámaras que el Presidente no puede cumplir con los poderes y deberes de su cargo. De no satisfacerse este requisito, el Presidente resumirá las facultades y deberes de su cargo.

Después del terrible asesinato de Pino Suárez en 1913, el constituyente de 1917 desapareció la figura del vicepresidente. En 88 años no hemos sido capaces de instrumentar un proceso legal para destituir al Jefe Máximo, al supremo intérprete de la voluntad nacional, al infalible titular del Poder Ejecutivo, si se trata de un sujeto de mala fe o privado de sus facultades mentales, que intente destruir la herencia democrática y auténticamente liberal de México con recetas anacrónicas extraídas del bote de la basura de la historia política y económica del país.

No podemos permitir la estancia en el poder a un Presidente depredador, nocivo y pernicioso, decidido a destruir las instituciones republicanas y la economía, entre otros daños mayores, y ni que los mexicanos no contemos con recursos jurídicos para impedir la destrucción de nuestro país. ¿Nos quedaremos cruzados de brazos mientras lo anterior acontece? Resulta imperativo no solo maniatar, sino destituir a un Presidente que carezca de la capacidad y equilibrio emocional requerido para conducir a la nación a buen puerto.

La Constitución establece la renuncia por causa grave, sí, pero el objetivo consiste en lograr la destitución, por lo que me pregunto: ¿los morensitas, supuestamente “liberales”, que todavía cuentan desgraciadamente con mayoría legislativa, se atreverían a proponer una iniciativa constitucional, una “enmienda a la mexicana” para destituir en el futuro, de acuerdo a un procedimiento específico, al Jefe del Ejecutivo y salvar así, oportunamente al país de una debacle. No, no basta la revocación del mandato a la mitad de cierta Administración, la destitución se debe imponer en todo momento.

Si los morenistas se niegan a instrumentar una reforma de dicha naturaleza no solo serán etiquetados como conservadores, sino como cómplices de un desastre que pudo evitarse con visión patriótica.
29 Diciembre 2020 04:03:00
Dos cada uno
En las elecciones del 2018, López Obrador obtuvo 30 millones de votos, sin embargo, más de 40 millones de mexicanos resolvieron abstenerse de concurrir a las urnas para dejar en manos de terceros el destino de México, si bien 20 millones de compatriotas votaron en contra de la tesis Juntos haremos historia. Bien sabían que se escribirían unas de las páginas más negras de la historia nacional.

En el 2006 AMLO perdió afortunadamente las elecciones gracias a una eficiente campaña: “López Obrador es un peligro para México”.

Falso todo aquello de “Por el bien de todos, primero los pobres”. Hoy contamos con 10 millones más de pobres que hace dos años. Falso aquello de “No apostamos a construir una dictadura ni abierta ni encubierta”. AMLO ha destruido buena parte de los organismos autónomos garantes de nuestra embrionaria democracia e intenta, con buen éxito, dominar a los tres poderes de la unión y con ello construir una dictadura comunista. Ahí están los datos duros irrefutables.

¿Acaso no se apropió del presupuesto federal y lo administra a su antojo comprando voluntades electorales a lo largo y ancho del país? ¿Cuál obra pública, salvo los proyectos suicidas ya en marcha? ¿Cuál presupuesto para los hospitales públicos cuando la peste incontenible avanza como aconteció hace 100 años? ¿Otra farsa? Recordemos cuando llamó a los mexicanos a la reconciliación con su lema: “La patria es primero” y empezó por arrancarle las costras a la nación dividiéndonos entre “pueblo bueno” y “pirruris” y “fifís” y convocando a la lucha de clases en enfrentamientos estériles que ocasionarán desencuentros sociales, en lugar de invitar a la generación de riqueza para repartirla mediante la creación de empleos.

Con arreglo al argumento de la preservación del interés general sobre el personal, ¿se va a destruir la economía y la República, tal y como está aconteciendo? El único beneficiario de semejante enunciado populista es el propio AMLO, porque al desaparecer las instituciones, él se erigirá como el salvador de la patria y en su carácter de supremo intérprete de la voluntad nacional ganará la renovación del mandato, para instalar una nueva dictadura en México, de acuerdo a los principios del Foro de Sao Paulo.

Hoy en día los mexicanos nos enfrentamos a unas elecciones trascendentes como las celebradas en junio de 1910 entre Porfirio Díaz y Francisco Madero: el tirano ganó supuestamente “nada más” con el 98.96% de los votos. El fraude electoral provocó el estallido de la primera parte de la revolución. En junio, pero del 2021, nos jugaremos otra vez nuestro futuro. Los estadunidenses ya recuperaron su país mediante una abundante votación en las urnas.

Largaron a Trump, un peleador callejero. A los mexicanos nos corresponde hacer lo mismo el 6 de junio del 2021 y arrebatarle a Morena el control de la Cámara de Diputados: estamos obligados a recuperar a México antes de que la 4T acabe por convertirlo en astillas. ¿Cómo?

Existe a la vista una creciente oposición en casi todos los niveles de la sociedad. AMLO gozará de una popularidad del 60%, pero no le sirvió absolutamente de nada en las elecciones celebradas en Coahuila e Hidalgo. Morena se desplomó en el vacío. Gran señal.

Yo propongo una tarea patriótica de cara a las elecciones intermedias del próximo 6 de junio: quienes votaron en contra de AMLO, o sean 20 millones, más los decepcionados de la 4T, deben convencer con datos duros, durísimos, a dos personas que se hubieran abstenido de votar en el 2018 o lo hubieran hecho a favor de Morena. Si recuperamos la Cámara de Diputados, insisto, salvaremos a México. Somos una clara mayoría. De ahí el llamado a la movilización social.

Hoy no existe duda de que AMLO es “un peligro para México”. Quien no lo acepte, no está informado. Escojamos cada uno a dos compatriotas. Yo ya tengo dos candidatos furiosos Amlovers. Haz tu tarea, haz patria y escoge a los tuyos. Contamos con solo seis meses para rescatar a México de una debacle de proporciones inimaginables. Escojamos a dos abstencionistas o amlovers cada uno: es fácil.
22 Diciembre 2020 04:00:00
Las ventajas del atraso
Si bien la artera derogación de la reforma educativa constituyó un primer intento para estimular el embrutecimiento de la nación, el catastrófico nombramiento de Delfina Gómez para encabezar la SEP confirma, una vez más, el notable desprecio de AMLO por la educación, así como su intención de manipular a las masas de ignorantes por medio de sus mentiras populistas.

No se puede ocultar que la estupidización de una sociedad facilita la instalación de una dictadura, pues resulta muy sencillo controlar a un pueblo ignorante, esperanzado y resignado, incapaz de descifrar los alcances de la verborrea de la 4T.

¿La señora Delfina Gómez será la encargada de redactar nuevos libros de texto, cuando pronuncia “nadien” en lugar de nadie? ¿Hablará inglés? ¿Conocerá las técnicas pedagógicas de vanguardia empleadas en las poderosas economías del mundo o pretenderá educar a la niñez mexicana con doctrinas económicas y políticas totalitarias, depositadas en los botes de la basura del mundo entero?

Si la educación es un elemental derecho humano, ¿por qué se atropella a los pequeñitos y nadie sale a defenderlos, tal y como acontece al descubrirse la falta de quimioterapias para atender a los niños enfermos de cáncer?

¡Claro que en las escuelas mexicanas se incuba la mediocridad, basta con salir a la calle! ¿Cómo puede ganarse la vida dignamente un analfabeta funcional? ¿Por qué insistir en la existencia de un país de reprobados? ¿Por qué tratar de legitimar en las aulas el sistema político retardatario en turno? ¿A los ciudadanos del mañana se les forma para ser testigos resignados del espectáculo político, como acontece en Cuba?

El periodo de recuperación de las crisis económicas resulta incomparable con la duración y efectos derivados de las crisis académicas. Alemania pudo convertirse en la primera economía exportadora del mundo, a tan solo 50 años de su afortunada derrota en la Segunda Guerra Mundial porque los implacables bombardeos aliados no destruyeron la excelencia académica teutona.

En el interior de las aulas se diseña un país. Se verifica el rumbo, se miden fuerzas, se evalúan avances y peligros, se consideran obstáculos y diferencias, se llenan vacíos, se indagan carencias y posibilidades, se analizan resultados y se arman, adiestran y capacitan los equipos del futuro en términos de las necesidades de la
comunidad.

La ignorancia margina impidiendo el acceso a los mercados de trabajo. La ignorancia limita las posibilidades de obtención de remuneraciones dignas y elementales, anulando la capacidad de gasto y de ahorro y obstaculizando la asistencia a los centros de enseñanza de quienes más requieren ser capacitados.

La ignorancia entorpece los procesos de desarrollo, los difiere o los cancela. La ignorancia erosiona el entusiasmo, agota las fantasías, desperdicia las energías y el talento, y, sobre todo, la ignorancia crea a los resignados. Millones de jóvenes se encuentran en nuestras calles haciendo malabarismos circenses, mientras los hijos de nuestros competidores están en los laboratorios.

La educación es la llave maestra para la conquista del futuro, el remedio para materializar nuestros sueños ancestrales y romper los siete círculos infernales del subdesarrollo. La mediocridad nos acosa. El colapso de nuestra sociedad es un problema de tiempo si no nos avocamos todos juntos, ahora mismo, a resolver el problema educativo. La ignorancia total propiciará la marginación total.

El analfabetismo es el primer enemigo de toda democracia. Habrá que erradicarlo donde se encuentre como si se tratara de una peste.

Declararle una lucha sin cuartel en la que todos debemos estar comprometidos: Todos, absolutamente todos. La ignorancia nos amenaza a todos por igual.

Nuestras perspectivas no pueden ser más sombrías si los mexicanos de la presente generación no alteramos radicalmente esta amenazante realidad. Copiemos el sistema educativo japonés, el finlandés o el coreano –del sur, claro está–.

Delfina Gómez llega a la SEP para aumentar los niveles de ignorancia, pues el atraso educativo constituye una ventaja para armar una dictadura populista.
15 Diciembre 2020 04:02:00
¡No se engañen, no!
Una mayoría de los mexicanos rechaza (algunos celebran) que las decisiones políticas de AMLO estén orientadas a la instalación de una dictadura comunista. Semejante aseveración exige la inmediata aportación de elementos de juicio para sostener mis alegatos:

Para instalar dicha dictadura, como aconteció en Cuba y en Venezuela, AMLO pretende desmantelar el sistema privado productivo, el creador del 80% de los empleos, el generador de riqueza, el captador de divisas y el contribuyente insustituible para financiar el gasto público.

Trogloditas como Castro y Chávez, ese par de despreciables tiranos, destruyeron su sector empresarial, provocaron una escandalosa fuga de capitales, propiciaron una miseria inadmisible en la vida nacional y favorecieron involuntariamente a quienes más decían odiar: a Estados Unidos y a sus desarrolladores inmobiliarios, a sus banqueros y empresarios que brindaron con champaña la constante inauguración de emporios construidos con billones de dólares caribeños.

Las decisiones estúpidas tomadas por AMLO, según publicó el Financial Times, al cancelar el NAICM, Pro México, el Consejo de Promoción Turística, las rondas petroleras y las multibillonarias inversiones en energías limpias, erosionaron la confianza internacional en México, provocaron una voluminosa fuga de capitales, contrajeron la inversión extranjera en el país de la oportunidad y asustaron a los empleadores.

En tanto, políticos mercenarios instalados en la carpa maligna de San Lázaro se sumaban, entre aplausos, como cómplices a la destrucción de la promisoria marca México, que las cámaras empresariales no supieron defender, como si cada empresario tuviera escondido un muerto en el clóset. ¿Acaso AMLO impidió la ruina de cientos de miles de empresas al inyectarles recursos públicos para salvar millones de empleos, en lugar de tirarlos a la basura en sus proyectos faraónicos, como Dos bocas o Santa Lucía, que nacerán financieramente muertos, si es que nacen?

Después de dañar severamente al sector productivo, AMLO continuó con la instalación de una dictadura comunista, de acuerdo con el Foro de Sao Paulo y creó una Guardia Militar. Fusionó, por la vía de los hechos, a los tres poderes de la Unión, que recayeron en su persona y maneja a su gusto el presupuesto federal.

Inspirado en Goebbels, impulsó el culto al líder para controlar mediáticamente a la nación a través de la “mañaneras”, los tuits y los bots. Intenta reformar la educación para adoctrinar a los jóvenes en la lucha de clases, ya cuenta con partidos satélites de apoyo, trata de combatir el neoliberalismo y la pobreza con la bandera de la corrupción, desprecia a los empresarios, los margina o los amenaza con aquello de que el capital es de todos.

Diseñó estructuras paralelas para controlar a los gobernadores, insinuó que el dinero es pecado y promovió cambios legales para reelegirse mediante la revocación del mandato, de evidente inspiración chavista.

AMLO va desmantelando nuestra incipiente democracia al atentar contra los organismos autónomos; movido por un miedo pánico, se asegura el apoyo del Ejército al aprovecharlo como una entidad empresarial.

Criminalizó a las voces críticas llamándolas conservadoras, dividió al país entre “chairos y fifís”, convirtió la ignorancia en un valor apreciado y compró con recursos públicos a sus partidarios para garantizarse el éxito electoral.

Además de impartir justicia selectiva al utilizar la UIF y al SAT para domar a sus opositores, se negó a construir un Estado de derecho, a nombrar a un fiscal independiente y en cambio, mandó al diablo a las instituciones en acatamiento a la voz de un pueblo cada día más empobrecido, al que en su carácter de caudillo iluminado, seduce mediante la técnica del escándalo, para desestabilizar el debate político y ocultar el gradual arribo de la tiranía.

¡No se engañen!: AMLO traicionó el voto popular, multiplica los pobres, acaba con las instituciones y se propone, en términos encubiertos, instalar una dictadura comunista como si la oposición doméstica nunca fuera a despertar y un Biden herido no existiera.

Nos vemos en las elecciones intermedias.
08 Diciembre 2020 04:00:00
¿Alianza PRI-PAN-PRD? ¡Bravo!
El PAN, el PRI y el PRD, afortunadamente para México, suscribieron una alianza electoral para postular a candidatos comunes a la Cámara de Diputados de cara a la elección federal del 2021.

Las razones y justificaciones son evidentes: México se encuentra atenazado por una autoridad incapaz, populista e intolerante, decidida a destruir nuestras instituciones; empeñada en fomentar la pobreza y estimular la desigualdad; facilitar la expansión del crimen organizado o no, dañar nuestra economía, e impedir el abasto de medicamentos y equipos a las hospitales públicos, en el contexto suicida de una estrategia fallida para erradicar la pandemia, que ya produce una auténtica consternación en el mundo entero.

La alianza también se justifica aún más, si no se pierde de vista que dicha promisoria oposición se enfrentará a una guerra sucia, a una elección de Estado, en donde el Presidente dispondrá ilegalmente del presupuesto federal para comprar voluntades, utilizará las “mañaneras” para atacar a sus opositores aún en contra de lo dispuesto por el Artículo 134 de la Constitución, además de recurrir a casi 6 millones de seguidores en Twitter y de apoyarse en centenas de bots para degradar y atacar a sus enemigos políticos.

¿Más? Sí: Morena y sus aliados, ya fortalecidos con tres nuevos “partidos” políticos, que obtuvieron su registro gracias a un Tribunal Federal Electoral encabezado por un presidente acusado impunemente de enriquecimiento inexplicable –y más inexplicable aún que no se le destituya del cargo–. El árbitro electoral se encuentra descalificado para decidir en relación al resultado de la contienda electoral.

La alianza electoral se hará presente en 158 municipios para lograr el control de la Cámara de Diputados. Los nuevos legisladores deberán recuperar el control del Presupuesto de Egresos y cancelar la entrega de recursos públicos destinados a la construcción del Aeropuerto de Santa Lucía, a la refinería de Dos Bocas y al Tren Maya.

Se debe continuar con el NAICM, suspender sus supuestos programas sociales, opacos y sin reglas de operación, sobre la base de que se dispone de 630 mil millones de pesos del erario para llevar a cabo la compra de votos en las próximas elecciones intermedias del año entrante.
Si la idea era erradicar la pobreza, los cálculos más optimistas expresan un incremento de cuando menos 12 millones de pobres en este mismo 2020, por lo que los “programas sociales” sirven para comprar votos, pero no para erradicar la miseria, la primera obligación de un Gobierno de izquierda.

La alianza debe llenarnos de esperanza a los mexicanos amantes de la libertad. Se trata de un acuerdo patriótico, ya que de fracasar en menos de seis meses, será mucho más complejo lograr la revocación del mandato en el 2022, para ya ni hablar del 2024. Si en dos años Morena ha destruido nuestro país en casi todos los órdenes de la vida nacional, resulta inimaginable el grado de devastación que lograría en los siguientes cuatro años.

Inmovilizar a AMLO en 2021 será el principio de un largo proceso de reconstrucción, que nació cuando Coahuila e Hidalgo prefirieron al PRI –de los males el menor– antes que cederle el paso a Morena, a “los emisarios del pasado”, empeñados en acabar con México.

No se trata de opiniones, ahí están las cifras verídicas, válidas antes del desmantelamiento perverso del Inegi, entre otros organismos autónomos llamados también a desaparecer en los próximos días para facilitar la construcción de un nuevo país de un solo hombre, como si no hubiéramos aprendido nada de la historia patria. ¿Ya olvidamos las consecuencias de instalar otra dictadura mexicana?

Un sonoro ¡bravo! a los aliancistas, valientes y agudos patriotas, a quienes debemos apoyar votando masivamente en junio próximo, obviamente en contra de Morena y de sus pérfidos aliados, mercenarios divorciados de la grandes
causas de México.

Si los integrantes del PRI-PAN-PRD prescindieron de ideologías y de sus plataformas políticas a favor de México, a los ciudadanos nos corresponde llenar las casillas electorales por lo menos con un 70% del padrón federal a favor de la supervivencia de una patria libre, democrática y próspera. Así sea.
01 Diciembre 2020 04:02:00
La generación de la vergüenza
Cuando Karl R. Popper, ese genial filósofo inglés declaraba: “Ya sé que me repito, lo único malo es no poder repetirme con las mismas palabras”, le asistía toda la razón. Yo, por mi parte, insisto en la inexistencia de las culpas absolutas, es decir, ¿dónde termina la culpa de AMLO ante el escandaloso y temerario desastre de la 4T y comienza la patética responsabilidad de una sociedad civil en apariencia inerte, pasiva y resignada a su suerte?

No intento resumir en este breve espacio las catastróficas decisiones tomadas por López Obrador, mismas que pueden provocar la ruina económica, sanitaria y social de la patria, no, de suyo es sabido que ya antes de su toma de posesión paralizó al país y a los inversionistas extranjeros, al cancelar el NAICM por medio de una consulta espuria e ilegal.

La ominosa señal lanzada Urbi et Orbi, fue criticada por el Financial Times como “la peor estupidez de un Presidente”. Las consecuencias no se hicieron esperar, entre otras razones, cuando en 2019 se desplomó el crecimiento económico de México a menos de “cero” con su siniestra estela de daños de diversa naturaleza.

La responsabilidad de la sociedad comienza desde el momento en que llegamos, según los datos oficiales, a más de 100 mil muertos por el coronavirus y más de un millón de infectados –datos falsos por cierto– según declararon los cinco exsecretarios de Salud, ya que dichas cifras deberíamos multiplicarlas por 3 y, sin embargo, pocos o nadie protesta, ante la falta de vacunas de diversa naturaleza, ni de quimioterapias que ya produjo la muerte de casi 2 mil pequeñitos enfermos de cáncer en los hospitales públicos, en donde, además, mueren más del 50% de los pacientes que ingresan a dichos nosocomios, por lo que me pregunto, ¿dónde termina la culpa de López Gatell y comienza la de AMLO?

Sabemos de 70 mil homicidios dolosos solo durante la 4T, de 10 mil desaparecidos y de 11 mujeres asesinadas al día y nadie parece alarmarse ante el avance del crimen organizado, que cada 80 días priva de la vida a un Alcalde y cotidianamente avanza incrustándose en el tejido social y político. ¿A dónde llegaremos si los narcotraficantes se van apoderando del país y se les combate con “abrazos y no balazos” y los crecientes “cobros de piso” desquician y aterrorizan el comercio formal? ¿Cuándo reaccionará la sociedad aletargada a pesar de que está en juego la propia vida, el valor supremo?

La sociedad no protesta al descubrirse las atroces corruptelas de la 4T ni cuando se avecina la peor crisis económica padecida en los últimos 100 años, de la que, tal vez, tardaremos décadas en salir. No hemos visto una marcha callejera masiva en Villahermosa, Tabasco, por las terribles inundaciones provocadas por la irresponsabilidad oficial. ¿Sabrán la razón? ¿A pesar de todo votarían por Morena en las próximas elecciones intermedias.

¿Sabrán de la desaparición de nuestros organismos autónomos y de la gradual extinción de nuestra democracia que nos retrocederá al esquema del siglo 19 para convertirnos, de nueva cuenta, en el país de un solo hombre? ¿Cómo calificar a un gobernante que prácticamente controla los 3 poderes de la Unión? ¿Cómo despertar a nuestra sociedad, sacudirla por las solapas, zarandearla, cuando nos acercamos a una velocidad meteórica al abismo, mientras aquella parece disfrutar el sueño de los justos?

Una sociedad entumecida, somnolienta, incapaz de protestar y de organizarse ante la presencia de la adversidad, entendida históricamente como el arribo de una nueva forma de cruel despotismo, tendrá que enfrentar las consecuencias de su inmovilidad y no solo pasaremos a la historia como la “generación de la vergüenza” al haber electo a López Obrador, sino habremos de enfrentar los justificados cargos de nuestros descendientes, al no habernos opuesto oportunamente a sus decisiones orientadas a destruir y dividir al país en todos los órdenes de la vida nacional.

En 2021 tenemos la última oportunidad para saber de qué estamos hechos los mexicanos y en el 2022 deberemos revocar el mandato de AMLO o resignarnos a ver a México otra vez convertido en astillas. ¿De qué estamos hechos? ¿Somos la generación de la vergüenza?
24 Noviembre 2020 04:00:00
¿Por qué no crecemos?
La historia de México ha transcurrido sin poder construir una auténtica democracia, ni, por lo tanto, un eficaz estado de derecho que impulsara el desarrollo nacional y garantizara una evolución social civilizada. Los mexicanos tenemos la violencia en la punta de la lengua, afirmación que se confirma con tan solo estudiar los terribles insultos y amenazas, por lo general anónimas, existentes en las redes sociales. De tal suerte, ante la imposibilidad material de iniciar siquiera un proceso de reconciliación debido a los históricos rencores acumulados, resulta muy complejo tomarnos de la mano para edificar el país incluyente con el que todos soñamos. El resentimiento aflora a cada paso y en cualquier coyuntura.

“Que nadie se quede atrás”, sugiere la CEPAL en una declaración universalista e incluyente, pero ¿cómo lograrlo si México antes ocupaba la décima cuarta economía del mundo y en 2020 decreceremos en -10.5 que expandirá brutalmente el número de pobres, de marginados, sin olvidar que dicha catástrofe, iniciada antes de la llegada de AMLO al poder, en el momento mismo en que canceló el NAICM, impedirá también la incorporación de millones de jóvenes al mercado de trabajo, entre otros males mayores?

¿Cómo logarlo si los estudiantes asiáticos estudian cada vez más y mejor y en México, la calidad educativa es patética por diferentes razones, una peor que la otra, sin olvidar la alarmante deserción escolar? ¿Cómo lograrlo si la pobreza engloba la negación de opciones, de oportunidades y de participación efectiva en la sociedad y es una de las máximas expresiones de la vulneración de los derechos? ¿Cómo lograrlo si la mitad de los que nacen pobres, lo serán toda su vida y el 1% de la sociedad acapara el 22% de la riqueza?

La estrecha vinculación que existe entre la educación y las oportunidades presentes y futuras, complica las posibilidades de reducir las desigualdades y avanzar en el desarrollo social inclusivo.

¿Cómo lograr “Que nadie se quede atrás”, si el número de personas en situación de pobreza en México roza los 60 millones y continúa aumentando ante la errática política económica dictada por la 4T? ¿Cómo lograrlo si las tasas de fecundidad y el embarazo en la adolescencia, tienden a ser más altas en los hogares rurales que en los urbanos, por lo que se restringe severamente el acceso al bienestar?

¿Cómo lograrlo si en el primer trimestre y el tercero de 2020, la pobreza laboral significó un incremento de alrededor de 11.2 millones de personas en pobreza laboral? ¿Cómo lograrlo si aumentó la pobreza laboral en 28 de las 32 entidades y el 44.5% de los trabajadores no tiene ingresos suficientes para cubrir la canasta alimentaria básica familiar?

¿Cómo lograrlo si el trabajo infantil, una grave violación de los derechos de los niños, niñas y adolescentes representa un obstáculo para el desarrollo social inclusivo? ¿Cómo lograrlo ante la evasión y elusión fiscales, a lo que deben sumarse las inversiones públicas improductivas y la monstruosa desviación de recursos a la compra de voluntades electorales?

¿Cómo lograrlo si México es uno de los países más violentos del mundo y el número de homicidios dolosos se eleva 70 mil personas en la presente Administración, sin olvidar a las decenas de miles de desaparecidos? ¿Cómo lograrlo si además de las de-

sigualdades de acceso a los servicios, la población que vive en tugurios, asentamientos informales y viviendas inadecuadas, está a menudo más expuesta a mayores problemas ambientales y sanitarios y a los riesgos relacionados con el cambio climático?

¿Cómo lograrlo? Suscribamos un pacto nacional, un pacto por el respeto, el perdón y la confianza entre todos nosotros. Una manera eficiente para desmantelar la violencia y el rencor, entre otras más, consiste en propiciar por todos los medios imaginables, el crecimiento económico con la consecuente generación de riqueza y la generación de empleos. Suscribamos un pacto social y político para erradicar la desigualdad en un contexto inclusivo nunca antes visto, solo así lograremos crecer.
17 Noviembre 2020 04:03:00
La funesta mitomanía
Nunca he creído en las culpas absolutas, de modo que en el contexto de un sano ejercicio de autocrítica, debemos explicarnos en dónde termina nuestra culpa como sociedad, así como la de los gobiernos, y en dónde comienza la responsabilidad de López Obrador.

A 500 años de la conquista de México continuamos sin resolver el traumatismo emocional, religioso, social y político, entre otros efectos nocivos en relación con nuestra autoimagen y a nuestra idiosincrasia. Diversos impedimentos, actitudes falaces, malos entendidos, egoísmos y discursos envilecidos, han dificultado el proceso de reconciliación nacional, la construcción de nuestra democracia, la edificación de un imprescindible estado de derecho, así como la generación masiva de riqueza para asegurar el bienestar nacional.

Vivimos indignados, pero contemplamos inmóviles y en silencio cómo una interminable caterva de políticos inescrupulosos aprovecha la apatía y la resignación ciudadanas para afianzarse en el poder y malversar fondos públicos, sin perder de vista que la sociedad mexicana recibirá a los presupuestívoros en sus residencias y se dirigirá a ellos con un indigerible “don”, a sabiendas que sus invitados deberían estar purgando penas corporales en prisiones federales.

La complicidad es evidente, al igual que la sicología servil, el miedo y el recelo, salvo cuando nuestras mujeres protestaron el 8M en las calles, o cuando, ante la imposibilidad de entendernos civilizadamente nos matamos entre nosotros, como sucedió en la revolución mexicana o en la rebelión cristera, entre otras matanzas más. Los mexicanos estamos indignados. ¿Cuándo y cómo empezaremos a exhibir nuestra indignación sin recurrir a acusaciones anónimas en las redes sociales? Sin embargo, justo es reconocer el feliz surgimiento de organizaciones civiles creadas para construir una efectiva oposición en las elecciones intermedias del 2021.

Afirmar que “cada compañero puede ser también un traidor” o que cada mexicano es un “hijo de la chingada”, hijo de la mujer ultrajada, “el engendro de la violación, del rapto o de la burla”, o que para el mexicano “la vida es una posibilidad de chingar o de ser chingado”, entre otros discursos denostativos, solo contribuyen a agudizar un sentimiento destructivo de inferioridad y de insuficiencia.

Paz, el maestro, tiene razón en el diagnóstico histórico, pero hoy en día, corresponde diseñar una nueva ecuación social sin aceptarnos como “hijos de la chingada”, ni incluir traumas raciales o clasistas, porque todos somos mexicanos sin estar condenados genéticamente a la tragedia y al fracaso. Hitler expuso teorías de una raza pura que condujeron a la peor hecatombe padecida por la humanidad.

Debemos modificar nuestra autoimagen, acabar con la “autodenigración”, que nos proyecta como “incautos”, “ladrones”, “crueles”, “destructivos”, “irresponsables”, “holgazanes”, “tímidos”, “conformistas”, “desmadrados” e “improductivos”, incapaces de superarnos y de materializar nuestros sueños más caros. Abstengámonos de destruir nuestro carácter nacional y construyamos una narrativa moderna que nos entusiasme, nos apasione y nos motive para rescatar y explotar lo mejor de nosotros mismos.

Es hora de aprovechar nuestro talento para la improvisación y hacer de México un gigantesco taller mundial con millones de empleos, para, acto seguido, evolucionar en el mundo de la alta tecnología. Si hace un par de años, dentro del contexto de “Lo hecho en México está bien hecho”, constituíamos la economía 14 del mundo, entonces no somos ineptos ni irresponsables, más aún si los mexicanos que radican en EU nos envían 40 mil millones de dólares al año olvidándose del “ahí se va”.

México es un país poderoso y creativo que podría volver a dar de sí. Para ello, debemos tomarnos de la mano, olvidarnos de las perversiones de la pureza racial y unirnos en un objetivo común apartados de la funesta mitomanía histórica y del insistente llamado a la división interna entre “chairos”, “fifís” y “pirruris”, propuesta por AMLO, una clasificación ruin que solo podría conducirnos de nueva cuenta a la violencia de la que nadie quisiera acordarse.
10 Noviembre 2020 04:00:00
Nosotros, ¿cuándo?
El presidente Joe Biden se encontrará con una agenda de trabajo muy congestionada en los primeros 100 días de su Gobierno: “Tendremos la enorme tarea –afirmó durante la campaña– de reparar el daño que Trump ha hecho”.

Se propone ejecutar una estrategia nacional para “adelantarse” al coronavirus y acabar con la crisis provocada por la pandemia. Se trata de obligar el uso de mascarillas, de ampliar las pruebas diagnósticas gratuitas de Covid-19, ayudar al financiamiento de la producción estadunidense de equipamiento médico y lograr que cualquier futura vacuna “sea gratis para todos, tengan o no seguro” de salud. Habló de “quitar el bozal a nuestros expertos” y mantener a Estados Unidos en la Organización Mundial de la Salud (OMS) en contra de las decisiones de Trump.

¡Por supuesto que retomará el Acuerdo de París para evitar un cambio climático peligroso manteniendo el calentamiento global muy por debajo de los 2° centígrados, permitirá, en el contexto de una reforma migratoria, que nacionales de varios países de mayoría musulmana ingresen a Estados Unidos.

Además de lo anterior, enviará al Congreso de Estados Unidos un plan para conceder la ciudadanía a más de 11 millones de indocumentados, de la misma manera que permitirá a quienes entraron ilegalmente con sus padres cuando eran niños –un grupo de unos 700 mil jóvenes conocidos como Dreamers– puedan quedarse legalmente en el país y dar pasos para obtener la nacionalidad estadunidense!

Biden ha diseñado un plan económico que requiere una inversión de 700 mil millones de dólares destinados a impulsar la manufactura estadunidense mediante la compra de productos nacionales, un plan, conocido como Reconstruyámoslo Mejor (Build back better), que supondría la creación de más de 5 millones de empleos. Para lograr este objetivo impondría mayores impuestos a los estadunidenses más ricos y a las grandes corporaciones.

Ha prometido invertir grandes cantidades en innovación tecnológica, reducir la dependencia de otros países como China y reconstruir la clase media con políticas tributarias que ayuden a pequeños y medianos negocios.

Biden prevé inversiones en infraestructura, en agricultura y en el sector inmobiliario para construir viviendas sostenibles con energías renovables. Propone asimismo, conceder bonificaciones fiscales a los adquirentes de vehículos eléctricos, es decir, rescatar a Estados Unidos con arreglo a un plan de desarrollo moderno acorde con las exigencias del siglo 21, un proyecto de vanguardia que es imposible resumir en un par de cuartillas.

A los mexicanos nos corresponde rescatar a México el 6 de junio del 2021 y para lograrlo, entre otras medidas, debemos arrebatarle a Morena en las urnas, el control de la Cámara de Diputados, es decir, la administración del Presupuesto Federal de Egresos, así como 15 gubernaturas y cientos de municipios, además de revocarle a AMLO el mandato en 2022.

Debemos crear un Consejo Nacional Sanitario “con dientes” facultado para tomar decisiones eficientes y oportunas en relación a la pandemia. Resulta inaplazable diseñar estructuras conjuntas para combatir el narcotráfico; suscribir alianzas con el sector privado nacional e internacional, con el objetivo de crear empleos; promover a México como el gran país de la oportunidad, además de reorientar los recursos públicos a la construcción de infraestructura, en lugar de destinarlos a la compra camuflada e ilegal de votos. Se impone la reconstrucción de México, tal y como Biden se lo ha propuesto en Estados Unidos.

Biden impondrá severas condiciones a México para armar proyectos bilaterales de colaboración, si no avanzamos en el proceso de construcción de un Estado de derecho, en la erradicación del narcotráfico y en la apertura de nuestra economía, sobre todo en lo que hace a las energías renovables.

Los estadunidenses ya recuperaron su país a través de las urnas: nosotros, los mexicanos, habremos de recuperar a México también por medio de las urnas, antes de que la 4T acabe por convertirlo en astillas. Parafraseando a Biden, tendremos la enorme tarea de reparar el daño que AMLO ha hecho. Informemos y votemos, es nuestra prioridad.
03 Noviembre 2020 04:03:00
La Voz de Trueno
Con sus debidas y muy escasas excepciones, México ha sido El País de un Solo Hombre ¿Quién se atrevía a desafiar la voz de trueno de un Huey Tlatoani, “el gran orador”, “el que manda” y podía disponer de la vida y de las tierras de los gobernados, como correspondía a un ser omnipotente que ejercía un poder absoluto sobre sus súbditos, los mismos que “barrían el suelo por donde había de pasar y colocaban mantas para que no pisase la tierra”?

La poderosa voz del Virrey también era incontestable, porque constituía la base del poder absoluto del sistema monárquico español en la Nueva España. Justo es reconocer que se gobernaba en el siglo 16, tal y como acontece en la actualidad, de acuerdo al concepto: “Obedézcase, pero no se cumpla”, de conformidad con la antigua tradición castellana que hoy entendemos como un total desprecio por la ley con sus patéticas consecuencias.

En el siglo 19 la voz más sonora fue la de Santa Anna, un pintoresco cacique veracruzano, frívolo y traidor, quien, con sus relativas interpretaciones, regresó 11 veces al poder, mientras la sociedad, apática y generosa, lo premiaba con enormes cuotas de poder a título de compensación por haber perdido una pierna en la Guerra de los Pasteles.

Menudo monumento tendríamos que haberle erigido al artillero francés que disparó contra el tirano si hubiera subido un poco más la boca del cañón para hacer blanco en la cabeza del llamado “Visible Instrumento de Dios”, un pillo que también acabó por mutilar y destruir a la nación.

En lontananza se escuchaban las voces de caciques y de caudillos, además de la de Maximiliano y la de Juárez durante la Intervención Francesa y, mucho más, la de éste último a lo largo de la afortunada Restauración de la República, pero surgió otra voz estentórea y autoritaria, la de Porfirio Díaz, un nuevo dictador, el enterrador del movimiento liberal mexicano del siglo 19.

Pobre del defensor de la libertad de expresión que criticaba al “Llorón de Icamole” porque, sin juicio previo, iba a dar a la fortaleza de San Juan de Ulúa, en donde al morir con los pulmones podridos, su cadáver era enterrado en las playas veracruzanas para ser devorado por los cangrejos o por los tiburones jarochos, si sus restos mortales eran arrojados al mar.

La Revolución Mexicana sirvió para centralizar aún más el poder o no sirvió para nada, salvo para ahogar la voz promisoria de Madero, un candoroso político norteño incapaz de entender a Maquiavelo cuando sostenía que “la política es el arte de engañar”.

Surgió la voz de Carranza apagada a balazos en Tlaxcalantongo para escuchar, a continuación, la surgida del pecho de los integrantes de la diarquía Obregón-Calles, decidida a suprimir la libertad y la democracia a sangre y fuego en un país de reprobados y de marginados.

Acto seguido, los herederos de dicha diarquía, los nuevos virreyes sexenales, los titulares de la Dictadura Perfecta, en abierta complicidad con la sociedad mexicana, continuaron con el proceso de destrucción de nuestra democracia, al organizar conjuntamente quinielas para adivinar la identidad del nuevo “Tapado”.

Hoy en día, la voz surgida de la garganta de LO, la escucha una nación inerte que, en su aletargamiento o cobardía, no protesta masivamente ante la inadmisible devastación institucional, política, económica, social, cultural y sanitaria de un México estrangulado por la 4T.

La voz, antes retumbante del Presidente, empieza a perderse entre el poderoso coro de valientes gobernadores, quienes abandonados financieramente a su suerte, no pueden atender las apremiantes necesidades de una población harta de promesas populistas.

En Tamaulipas, el pueblo bueno, víctima del luto, del desempleo, del hambre y del crimen, impidió con expresiones altisonantes que LO concluyera su discurso verborreico, sin olvidar que en otras entidades ni siquiera se le ha permitido apearse de su automóvil blindado para pronunciar unas palabras apenas audibles por la ruidosa protesta popular, cuya fuerza quedó demostrada electoralmente en Coahuila y en Hidalgo. La voz del trueno, para la buena fortuna de México, va perdiendo, día con día, más y más decibeles.
27 Octubre 2020 04:00:00
Los signos externos
López Obrador, su 4T y Morena, se aprestan a festejar en 2021 los 700 años de la fundación de Tenochtitlán, a conmemorar los 500 años de la caída de Tenochtitlán y a celebrar los 200 años de la Independencia, en el entendido, que en lo que hace a esta última fecha, si bien es cierto que el cura Hidalgo dio el grito de independencia en 1810, la independencia se consumó con Iturbide hasta 1821.

López Obrador, en su afán de organizar atractivas exposiciones con tesoros prehispánicos, además de otros espléndidos acervos culturales, para “mostrar a los mexicanos la grandeza cultural” de aquellos pueblos, “distorsionada por los intereses de los invasores y colonizadores”, le encargó a su señora esposa, Gutiérrez Müller, en su carácter de presidenta del Consejo Honorario de la Memoria Histórica de México, que pidiera prestadas o rescatara en algunos países europeos, algunas piezas de gran valor histórico que habrían de servir para dar lustre a dichos eventos.

Cada uno de los representantes de aquellos países, o dejaron en punto y coma la delicada conversación, o de plano rechazaron abiertamente la propuesta: no prestarían nada al Gobierno de López Obrador, para lo cual arguyeron exquisitos pretextos diplomáticos.

¿Por qué razón El Vaticano no prestará el Códice Borgia, ni el Códice Vaticano B, ni el Códice 3738 y algunos mapas de Tenochtitlán? El Nuncio Apostólico en México, Franco Copolla, declaró que El Vaticano no accederá a lo solicitado por el Presidente mexicano, pues “se trata de monumentos históricos” y las leyes actuales impedirían a México regresar esas piezas, “sería un regalo, no un préstamo”. Mayor delicadeza en la negativa, imposible.

En otro orden de ideas, la señora Müller, intentó negociar infructuosamente, desde luego, con el Gobierno austriaco la posibilidad de recuperar temporalmente el penacho de Moctezuma. A modo de respuesta adujeron técnicamente que la histórica pieza era “muy frágil” para trasladarla y que “la mínima vibración en un viaje aéreo o terrestre lo destruiría”. ¿Resultado? Otro ¡Cero!

El Presidente italiano, Sergio Mattarella, dejó en “stand-by”, junto con una sonrisa sardónica, la posibilidad de un préstamo del Codex Fiorentino y el Codex Cospi o Bologna, celosamente guardados en la Biblioteca florentina y en la Universidad de Bolonia, para ya ni hablar de los dos jarrones que Maximiliano de Habsburgo regaló al rey de Italia y que se encuentran en el Quirinal. ¡Cero!

¿Más ceros? Francia “estudiará” la posibilidad de prestar piezas arqueológicas con el mismo destino, de igual forma en que Alemania “analiza” si prestar o no el Códice maya de Dresde, útil para poder descifrar la escritura maya.

¿Qué signos externos, muy preocupantes, ha proyectado López Obrador al mundo entero, de modo que muy pocos gobiernos, tal vez solo Cuba y Venezuela, confían en su sentido del honor?

Estados Unidos no le notificó a AMLO el sorprendente arresto del general Cienfuegos después de que aquel liberó al hijo de “El Chapo” Guzmán. Existía una justificada preocupación en el sentido de que una filtración impidiera la aprehensión de dicho destacado militar. ¿EU confía en AMLO? ¡No!, como tampoco confían el Papa y Sebastián Kurz, de Austria, etcétera.

¿La comunidad internacional sí confía en AMLO y los capitales del mundo entero se invierten abundantemente en México, apoyados en nuestro estado de derecho y en el respeto a la legalidad? ¡No!, de la misma manera en que han huido más de 25 mil millones de dólares en el corto plazo de nuestro país ante la ausencia de certeza jurídica.

Los ingresos por turismo también se han desplomado, no solo por la pandemia, sino por los casi 70 mil homicidios dolosos y 30 mil personas desparecidas: en nuestras calles se aplica, ya es vox populi, la ley de la selva.

Por otro lado, si López Obrador está tan interesado en “mostrar a los mexicanos la grandeza cultural de los pueblos originarios”, llama poderosamente la atención una terrible contradicción: ¿Por qué el Presidente recortó el 75% del presupuesto del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) que afectará la operación y mantenimiento de 194 zonas arqueológicas, 162 museos y 515 monumentos históricos del país? ¡Caray!
20 Octubre 2020 04:06:00
En Voz de mis personajes
En los últimos días, releí algunos de los pasajes de mis libros con el ánimo de compartírselos para invitarlos a una necesaria reflexión, en el entendido de que son mis personajes quienes hablan desde su propio contexto:

“Tenemos todo para vencer: agua, tierras fértiles, plata de sobra, oro, pesca, ganadería, excelente mano de obra, la laboriosidad de nuestra gente, sol en abundancia, riqueza por doquier y, sin embargo, somos un pueblo pobre porque no sabemos nada: somos lo que sabemos, somos lo que recordamos y no sabemos nada ni recordamos nada. ¿De qué sirven tantos bienes si no los podemos explotar?”: Melchor Ocampo. Arrebatos Carnales 3.

“Alguien siempre detentará la fuerza y los demás deberían joderse. ¡Ay de aquel –decía Santa Anna– que levante la cabeza porque le será cortada o suba la mirada porque le quemarán los ojos! Por eso es tan fácil gobernar a este país de castrados. Dominas al indio sumiso con alzar la voz o el fuete, a los terratenientes con amenazar sus privilegios: ellos comen de tu mano al igual que los empresarios: basta una recomendación amable para hacerles entender el riesgo que corren sus intereses y como agradecimiento se alinearán festejando a carcajadas tu sentido del humor”. México Mutilado.

“El pueblo es muy tonto, señor Lugo –afirmó un periodista al Presidente– porque concentró todo el poder en usted sin saber que el poder absoluto corrompe absolutamente. Un pueblo que asiste a una consulta ilegal, es un pueblo estúpido que se presta a los juegos políticos, como en los años del famoso ‘Tapado’ con el que se destruía la democracia mexicana”. Ladrón de Esperanzas.

“Santa Anna, el dictador –aclara el narrador– es un genial experto en la distracción de la atención del público, sobre todo cuando él mismo se encuentra en aprietos políticos. La presión le despertará una imaginación portentosa, la necesaria para estudiar las posibilidades mágicas de salir airoso de la adversidad”. México Mutilado.

“El atroz atentado contra la democracia, las libertades, los derechos constitucionales, la civilidad, el crecimiento económico y la estabilidad social, pero eso sí por la gracia de Dios, tuvo como consecuencia la muerte de 250 mil hombres en los frentes de batalla, más decenas de miles de víctimas de bombardeos, sin olvidar el fusilamiento masivo de cientos de miles de ciudadanos, durante la guerra o la represión y tortura de un millón de presos políticos republicanos alojados miserablemente en más de 150 campos de concentración en territorio español”. En Media Hora la Muerte.

El desastre económico de la Nueva España empezó a partir de los sistemas de tenencia de la tierra predominantes en el siglo 17. En las 13 colonias norteamericanas se privilegiaba la propiedad privada y la creación de pueblos nuevos con la condición de que en una comunidad de más de mil personas se fundara obligatoriamente una escuela. En México, la tenencia de la tierra estaba reservada a los españoles, en la inteligencia de que los indios quedaron reducidos a la esclavitud y a la ignorancia”. Arrebatos Carnales 3.

“En México no nos curaremos de las heridas de la invasión española del siglo 16 o de la intervención militar estadunidense del siglo 19. Es urgente empezar a trabajar en ello. Hablemos, gritemos, expongamos valientemente nuestro dolor, escribamos, abordemos el tema, luchemos contra los traumatismos, oxigenemos nuestra mente y aceptemos la realidad para estar en posición de modificarla a través del conocimiento”. México Engañado.

“¿Voy a salir ese 1 de septiembre, en el último informe presidencial de mi primer sexenio, a sumarme a las históricas justificaciones de los asquerosos tricolores o a las de los cínicos azules, unos más incapaces y corruptos que los otros? ¿Voy a pasar a la historia como uno más de ellos para que me etiqueten como parte de la Mafia del Poder, cuando me comprometí a ser el mejor Presidente de la historia de México? ¿Yo, el líder del cártel de la Mafia del Poder, porque me fue imposible impartir justicia, construir el Estado derecho prometido? ¿Ahora soy su compinche? ¿Esa sería una parte de mi discurso de despedida?”. Ladrón de Esperanzas.

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